El domingo pasado, desde las columnas de El País, Soleda Gallego-Díaz se preguntaba por qué hay socialistas que apoyan al conservador Durao Barroso. ¿Por qué? Fácil: porque probablemente le importa poca cosa de Europa.
“Los europeos no van a votar y es muy lógico. No hay quien entienda nada de lo que pasa en la UE. ¿Alguien sabe, por ejemplo, por qué apoya el Gobierno español al portugués José Manuel Durão Barroso para un segundo mandato al frente de la Comisión? “Le apoyo muy firmemente. Es un apoyo firme y sólido y no va a cambiar”, dijo esta semana, rotundo, José Luis Rodríguez Zapatero en su visita a Bruselas. Pues qué bien. ¿No hay en toda la UE, en todo el Partido Socialista Europeo (PSE), un candidato mejor que Barroso?
“(Es posible) que lo que sucede es que a los dirigentes del Partido Socialista Europeo les da exactamente igual quién sea el presidente de la Comisión. Y si a ellos les da igual quién es el presidente del órgano ejecutivo más importante de la Unión Europea, ¿por qué nos va a importar a nosotros lo más mínimo quiénes son los diputados en la Eurocámara?”