Archive for the 'Vadeuropam' Category

March 21st 2009

Para Europa, un presidente elegido por el pueblo

Faltan tres meses para las elecciones europeas de junio de 2009. La Unión Europea tiene el deber y la oportunidad de aprovechar este hecho para relanzar la propia acción y para relanzarse ante los ojos de los ciudadanos.

La (percepción) de la democracia en Europa

La separación entre la opinión pública europea y su liderazgo no representa ninguna novedad. Los referéndums que de manera continuada han suspendido tanto la Constitución como el Tratado de Lisboa han puesto en evidencia varios límites en los fundamentos y en la acción de la UE. Particularmente parece que exista un punto de conflicto entre la necesidad de tener eficientes instituciones supranacionales y la percepción de que estas instituciones estén sujetas a un control democrático.

Las políticas comunes de la Unión (comercial, ambiental, etcétera), son eficientes ya que responden a la necesidad de coordinación de economías altamente interdependientes y a la de alcanzar un nivel de escala que las políticas nacionales no pueden tener. Pero contrariamente a lo que algunos sostienen, las políticas de la Unión también son democráticas, puesto que, por lo general, están sujetas al poder de control del Parlamento Europeo y de los gobiernos nacionales.

A la Unión Europea no le falta democracia, sino la participación de la democracia. La Unión Europea es el laboratorio más avanzado en el ejercicio de la democracia a nivel supranacional, pero sus ciudadanos la perciben como poco democrática. Para relanzar la acción de las instituciones de Bruselas, es necesario aumentar la participación del electorado en el proceso decisorio de la Unión. La elección directa del nuevo presidente de la Comisión aportaría muchas ventajas, incluida aquella de centrar el debate electoral sobre los temas europeos y no sobre los actos de los gobiernos nacionales. Lo cual no significaría ningún cambio formal de la arquitectura de la Unión.

La propuesta: elección directa del presidente de la Comisión

Ya hace diez años, el grupo de expertos Nôtre Europe, fundado por Jacques Delors y actualmente presidido por Tommaso Padoa-Schioppa, había propuesto una solución simple y eficaz que trataba del proceso de elección y nombramiento del presidente de la Comisión. La propuesta consistía en un único punto: que los partidos políticos europeos declaren antes de las elecciones el nombre de su candidato a la presidencia de la Comisión.

Esta simple iniciativa tiene el doble mérito de que sea útil y de que se puede llevar a cabo. Es útil porque reduce la brecha entre el funcionamiento democrático de la Unión y la percepción que tienen los ciudadanos europeos. Permite un debate sobre la personalidad más adecuada para cubrir el encargo de mayor relevo en las instituciones europeas y sobre la línea a seguir de las acciones de la Comisión. Los partidos abren una discusión sobre sus programas políticos. Tratando de mejorar la transparencia de la vida política de Bruselas. Concentra la atención en temas europeos, en vez de trasformar las elecciones europeas en inútiles referéndums sobre la acción de los gobiernos nacionales. Los partidos políticos se ven reforzados para seleccionar los mejores candidatos. Hace más comprensible el funcionamiento de las instituciones europeas -únicamente porque es así como se seleccionan los gobiernos nacionales y locales.

El otro mérito fundamental de la propuesta reside en la facilidad de su realización: trabaja en los Tratados no sobre los Tratados. La disposición constitucional de la Unión deja un espacio abierto en esta posibilidad por medio de los elementos esenciales, que son obvios en las democracias parlamentarias. En primer lugar, las elecciones europeas están sincronizadas con la renovación de la Comisión. En segundo lugar, el presidente de la Comisión debe recibir el voto de confianza del Parlamento Europeo.

La elección directa del presidente de la Comisión tiene el mérito de responder al problema, fundamental, del descenso de confianza por parte de los ciudadanos sin violar la actual estructura de los Tratados.

Michele Ruta

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February 15th 2009

Trabajar a tope ¡No a las 65 horas!

Los países miembros de la UE aún ejercen un mayor control sobre las políticas de trabajo y de protección social. Con respecto a las políticas sociales, los tratados de la UE no suelen dar directrices precisas, sino que simplemente ponen algunas limitaciones a las decisiones que adoptan los gobiernos. Aunque es cierto que a la hora de tomar decisiones, el poder del Parlamento Europeo es limitado, todavía puede sugerir algunas recomendaciones a la Comisión Europea cuando ésta tiene que modificar el reglamento del mercado laboral. Tres ejemplos recientes muestran cómo el Parlamento Europeo utiliza su poder en estos casos.

El año pasado, la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género sugirió analizar las causas de las diferencias salariales entre hombres y mujeres. Los eurodiputados consideraron que la legislación sobre esta cuestión era todavía insuficiente. Para promover la igualdad, el Parlamento Europeo propone introducir unas auditorias obligatorias para saber cuánto pagan las empresas, así como imponer eventuales sanciones en caso de infracciones a la igualdad. Además, el Parlamento Europeo quiere dar más expresión a las actividades de aquellos grupos que promueven la igualdad de derechos. Un segundo ejemplo de intervención europeo en el mercado laboral es la aprobación por el Parlamento Europeo, de octubre 2008, de un borrador de una propuesta que regula el trabajo temporal. Ese borrador ha sido negociado previamente por el Consejo de la UE y por los gobiernos. Su objetivo es acabar con el tratamiento desigual que sufren los trabajadores temporales en comparación con los empleados fijos dentro de una misma empresa. De acuerdo con esa propuesta, todos los trabajadores deben recibir el mismo tratamiento en cuanto a sueldo, horas de trabajo, descansos, turnos de noche, vacaciones, formación y representación por parte de los sindicatos. El Parlamento Europeo no se ha mostrado siempre tan sumiso a la hora de aprobar las negociaciones entre los diferentes gobiernos de la UE. En diciembre del año pasado, el Parlamento Europeo rechazó por mayoría absoluta (con 473 votos a favor y 273 en contra) la posibilidad de que algunos países de la UE, en especial el Reino Unido, optasen por no aplicar la Directiva Europea de Tiempo de Trabajo, que establece el máximo de horas semanales de trabajo en 65. Los que no estaban de acuerdo en que algunos países optasen por no aplicar la directiva temen que el trabajar más horas por semana pueda provocar un dumping social. Además, se quiere asegurar que los trabajadores gocen de una mejor calidad de vida y más seguridad laboral, y evitar conflictos con los esfuerzos por conciliar el trabajo y la vida familiar.

El voto del Parlamento Europeo pone en peligro la solución que, con mucho esfuerzo, consiguieron los países miembros y que permite a los trabajadores y a las empresas alcanzar acuerdos flexibles para sobrepasar el límite de 48 horas. Como respuesta a la decisión del Parlamento Europeo, los gobiernos nacionales y la Comisión consideraron que se debería permitir que, en algunos casos, los estados miembros pudiesen decidir si se adhieren a un acuerdo o no. El voto negativo supone que se tenga que volver a hablar de las características de la Directiva del Tiempo de Trabajo. No está claro si los gobiernos o el Parlamento están dispuestos a encontrar una solución. Algunos eurodiputados ya se han rebelado contra la decisión de sus propios gobiernos y es poco probable que un encuentro de carácter conciliador tenga como resultado una nueva directiva en un futuro próximo. Como consecuencia, esta situación lleva a la Comisión a actuar de árbitro, aumentando su poder para llegar a un acuerdo.

(Fuentes: Calling time on EU opt-out, The Guardian, 19/12/08)

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February 15th 2009

EURES: unir los mercados de trabajo en Europa

La profunda crisis económica está provocando que el desempleo crezca rápidamente en algunos países europeos, como indican los datos preocupantes que han dado a conocer las agencias de empleo y los institutos de estadística en los últimos meses. Por esto, la Comisión Europea no podría haber escogido un momento mejor para lanzar un nuevo servicio de búsqueda de trabajo a través de Internet. El Servicio Europeo de Empleo (EURES) sirve para que sus ciudadanos puedan encontrar de forma más rápida y sencilla trabajos acordes a sus aptitudes en toda la UE. Aconseja e informa sobre las ofertas de los servicios públicos de empleo de cada país e impulsa, de esta manera, la implementación del principio de la libre circulación de personas. EURES es un servicio gratuito que ofrece un portal de movilidad laboral en línea en el que se pueden encontrar más de 1.25 millones de ofertas de trabajo. En esta página web, se pueden subir currículum, consultar procesos de selección abiertos, recibir ofertas de empleo, así como encontrar información detallada sobre el modo de vida y el mercado de trabajo de los diferentes países de la Unión. Además, es una herramienta muy útil para las empresas, ya que les permite publicar vacantes en línea, recibir currículum por email y contactar con los interesados. Este servicio de búsqueda no sólo funciona en línea. Tiene una red de 750 consejeros que, todos los días, proporcionan información sobre los impuestos, la seguridad social, las características de las empresas y las cuestiones sociales relacionadas con el hecho de irse a vivir a otro país. EURES también organiza acontecimientos como ferias de trabajo, sesiones informativas y seminarios, incluyendo las Jornadas Europeas de Trabajo cuyo objetivo es dar a conocer a los ciudadanos las posibilidades de movilidad que tienen a su alcance.

(Fuente: Comisión Europea)

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February 15th 2009

¡Fiat, la más veloz!

Desde hace meses la Gran Familia del motor se encuentra en graves problemas, General Motors, Chrysler y Ford se vieron obligados a pedir ayuda al gobierno norteamericano para salvarse de la quiebra. Desde el principio de la crisis, la venta de coches se ha desplomado. No es un problema únicamente estadunidense ya que los grandes fabricantes europeos se encuentran también en dificultades. Si nos fijamos en el grupo Fiat podemos ver que, después de pasar por una década difícil y superar su desafortunado matrimonio con General Motors, ahora ve que su mercado se reduce a más de un cuarto en tan sólo algunos meses. Sin embargo, Sergio Marchionne, consejero delegado de Fiat, declaró que “las intervenciones públicas destinadas a algunos fabricantes falsean la competencia”. ¿Habla de una posición de fuerza, o tiene una milagrosa creencia en los poderes del mercado? Parece que tiene otra razón. Fiat teme que los gobiernos de varios estados de la UE tienten a los grupos industriales con ayudas económicas. En Francia, el Presidente Sarkozy ya anunció ayudar a Renault y al grupo Peugeot- Citroën. El gobierno alemán se halla bajo la gran presión de rescatar a Volkswagen. En Suecia, Volvo y Saab también se encuentran en la misma situación, aunque el gobierno se niega a entrar en negociaciones por el momento. Incluso en España, en las medidas anticrisis, se han incluido ideas para estimular la compra de nuevos automóviles.

En consecuencia, Fiat que ha sido más veloz y exitosa que los otros productores en reestructurar la empresa, teme quedarse sin ayuda alguna. Por eso milita por una subvención global de la Comisión Europea de 40 mil millones de euros. Así, Fiat no perdería su posición competitiva respecto a los otros fabricantes de coches. Parece que los gobiernos comprendieron que una guerra de ayudas no es compatible con el mercado común, y que, como es el caso, esto violaría las normas bajo las que se rige. Por el momento, se ha decidido que el Comisario de Política Industrial, Günther Verheugen, coordinará los esfuerzos emprendidos por los gobiernos para ayudar al sector del automóvil.

(Fuente: Fiat souhaite une aide européenne, Le Monde, 20/12/08)

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February 15th 2009

Propuestas extravagantes para frenar la deflación

Según las últimas cifras publicadas por Eurostat, en el mes de enero de 2009, la tasa anual de la inflación en la Zona Euro se sitúa en el 1,6% (0.8% en España), mientras que en diciembre de 2008 rondaba el 2,1% (1.4% en España). Eurostat también publicó los datos relativos al índice de precios industriales (IPRI), relativo a los precios de los bienes comercializados entre empresas, que, en el último año, bajó un 2,1% en la UE. Esta caída en los precios hace temer que en los próximos meses podamos presenciar una deflación. ¿Deberíamos, pues, preocuparnos por la caída en los precios? En realidad, no es algo inusual que los precios fluctúen, puesto que al incremento de unos se suele asociar la disminución de otros. Sin embargo, a causa de dicha caída generalizada, los consumidores son más reacios a gastar dinero en lo que producen las empresas, profundizando, así, la crisis. Además a causa de la caída de precios, los tipos de interés reales aumentan y encarece emprender un proyecto de inversión. En este escenario, la economía entra en una espiral descendente caracterizada por una disminución del consumo y de la inversión, que a su vez hace que los precios bajen todavía más. En un caso como este, ¿qué se deberían hacer con las políticas económicas? Muchas son las acciones que se podrían plantear. En primer lugar, podrían dejar que los gobiernos actúen, puesto que si estos gastaran más e invirtieran en proyectos, apoyarían la actividad económica. Además, este gasto adicional no debería necesariamente gravarse a los ciudadanos de forma inmediata, pero sí daría lugar a un mayor endeudamiento público. Segunda opción podría ser que los bancos centrales impusieran unos tipos de interés negativos, es decir un impuesto sobre los depósitos (estrategia que no se ha aplicado jamás en la historia), o que pusieran fecha de caducidad a los billetes de dinero. Sin embargo, todas estas medidas resultarían muy mal vistas por los ciudadanos.

Así pues, ¿qué más podrían hacer los bancos centrales? Podrían emitir tantos billetes como les plazca y comprar activos financieros hasta que la inflación se sitúe donde ellos quieren. También podrían bajar los tipos de interés comerciales a corto plazo comprando bonos de corta duración y, a continuación, invertir en bonos del estado para así reducir también los tipos de interés a largo plazo. Esto resultaría una medida complementaria a las acciones de los gobiernos que ya han empezado a gastar más. En fin, como última opción, los bancos podrían optar por la compra de acciones privadas. Todas estas políticas económicas son muy poco ortodoxas y nunca se han aplicado en práctica. En los años 90, Japón fue incapaz de adoptar esas medidas, y de hecho, sigue sumida en una crisis desde entonces. Como estamos viviendo una crisis económica global de una profundidad jamás vista, seria mejor no repetir esos errores, y pensar en unas medidas adecuadas, aun parecen extravagantes.

(Fuente: No need to panic:– we can beat deflation, Financial Times, 07/12/08)

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February 15th 2009

¿Deflación o inflación en la Eurozona?

Hasta el verano de 2008, la inflación se mantuvo al alza debido al incremento continuo de los precios de los productos básicos y la energía, pero este mes ha caído a unos niveles jamás vistos. A medida que la crisis económica se va ahondando, cada vez es mayor la preocupación por la deflación que afecta a la Zona Euro. Para hacer frente a la crisis, el Banco Central Europeo (BCE) implementó un importante recorte en los tipos de interés. Sin embargo, según explica el especialista en política monetaria, Sylvester Eijffinger, en un artículo recientemente publicado en “VoxEU”, lo que representa un mayor peligro es la inflación y es recomendable que el BCE no recorte los tipos de interés demasiado deprisa en la Zona Euro.

Todas las organizaciones internacionales (BCE, CE y OCDE) observan un retroceso de la inflación, pero no prevén una caída generalizada de los precios. La razón es que el mercado laboral es demasiado rígido como para bajar los sueldos, aún con la subida del paro. De hecho, puede que nos encontremos de nuevo en un contexto de inflación elevada antes de lo que pensamos. Eso podría ser la consecuencia de una política monetaria demasiado relajada. La reciente ayuda masiva a los bancos en los Estados Unidos eleva el riesgo aún más. Aún si con esto se evita una recesión profunda, la enorme liquidez que genera podría causar un nuevo incremento de la inflación. Para hacer frente a la crisis, sería mejor, como hace el BCE, de implementar recortes razonables en los tipos de interés. Si la inflación no se considera un peligro y, por consiguiente, se relaja demasiado la política monetaria para evitar así la deflación, el público podría pensar que esta última es la principal amenaza a la que se enfrenta. Es peligroso crear esas expectativas. Además, aunque la Reserva Federal norteamericana está facilitando el acceso al dinero, en realidad de esta forma no aborda los problemas del sector financiero. En los últimos años debido a los tipos de interés bajos, los bancos se embarcaron en proyectos de inversión muy arriesgados a bajo precio. Por tanto, si se da continuidad a este tipo de políticas, la situación actual se volverá a producir y sufriremos una nueva crisis subprime. Por último, la crisis que estamos viviendo es muy poco convencional, lo que implica que sea difícil el futuro económico inmediato. Si la crisis se profundiza en los próximos meses, y la recesión nos golpee de verdad, la Reserva Federal no tendrá medios para afrontarla. Por tanto, parece acertada la posición adoptada por el BCE de seguir preocupándose por la inflación, aunque se encuentra en fase de retroceso, y de no rebajar aún más su política monetaria.

(Fuente: Deflation or stagflation in the Eurozone, VoxEU, 15/01/09)

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February 15th 2009

El 2009 de Europa entre crisis económica y tensiones sociales

Y si Grecia fuera simplemente el ‘ensayo general’ de una crisis económico-social que cada vez cobra más fuerza y se vuelve incontrolable? La ola de protestas que estallaron tanto en Atenas como en otras ciudades helénicas el pasado mes de diciembre y que aún no han amainado por completo, han dado vida a un encendido debate entre los analistas del comportamiento social. Las imágenes que nos han llegado muestran la sucesión de continuos enfrentamientos violentos entre policías y manifestantes (generalmente considerados afiliados a grupos anárquicos), que se generaron tras el asesinato del joven Alexis Grigoropulos por parte de un agente.

En realidad, la muerte de Alexis fue la chispa que encendió la mecha de un malcontento que en Grecia ya llevaba mucho tiempo fraguándose. La crisis económica que afecta principalmente a la clase media, la repentina disminución de la riqueza de un país que probablemente estaba viviendo por encima de sus posibilidades reales, los recortes en el presupuesto del sistema sanitario y universitario presentados por el primer ministro Konstandinos Karamanlis en una ley ‘draconiana’, las dificultades a las que se enfrentan los bancos que invirtieron en este enredo balcánico, los escándalos de corrupción que afligen el país: éstas son las verdaderas razones que han llevado a la gente a la calle para pedir en voz alta un cambio de rumbo. Las últimas noticias hablan de un creciente movimiento de protesta social que, aunque no haya alcanzado los niveles de ira y violencia de Grecia, se está propagando prácticamente por todo el continente europeo. El descontento se manifestó primero en los países bálticos con fuertes disturbios en Lituania y Letonia (donde se prevé que, en este año, la desocupación se duplicará). Luego le tocó a Bulgaria cuya capital, Sofía, fue escenario, hace dos semanas, de una manifestación de dos mil personas que degeneró en violentos enfrentamientos con la policía. Asimismo, se observa descontento en Italia, donde hace poco, los habitantes de Lampedusa se rebelaron contra la llegada de inmigrantes a la isla, lugar catalizador de los conflictos sociales que afectan al país transalpino. Tampoco Islandia, que hasta hace pocos meses se consideraba uno de los países que gozada del mayor índice de desarrollo y bienestar, ha podido evitar las protestas, y se ha convertido en una isla sin fututo cierto, que ha caído en una espiral de decadencia económica y social asociada a la gravísima crisis que ha azotado sus bancos. En enero, tres mil personas abarrotaron las calles de Reikiavik para protestar contra la sustancial bancarrota del país (que, según las previsiones, sufrirá una contracción del PIB del 10% en 2009). Hubo incluso quien lanzó huevos y latas al coche del primer ministro Geir Haarde, que se vio obligado a convocar elecciones anticipadas. ¿Y ahora a quién le tocará? Según el presidente del FMI, Dominique Strauss Kahn, la situación general “es muy, muy seria [y, aunque] hasta ahora se han llevado a cabo huelgas aparentemente normales, la situación podría empeorar rápidamente.” Es probable que los países que se encuentran al borde de este precipicio social, son los que están sufriendo un decrecimiento económico y un aumento del paro más preocupantes: Italia, España, Francia e Irlanda. Estos serán los escenarios de los futuros posibles conflictos. Ahora sólo cabe esperar que las modalidades de las próximas protestas, si es que se produjeran, no sigan el ejemplo griego.

Federico Martire

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February 15th 2009

El perfil político: Grecia

Grecia es una República Parlamentaria cuya constitución fue enmendada por última vez en mayo de 2008. Su gobierno se divide en tres poderes: el ejecutivo, representado por el presidente (jefe de estado), elegido por un período de cinco años, y el primer ministro (jefe de gobierno); el legislativo, constituido por un parlamento unicameral con 300 escaños llamado Vouli ton Ellinon, que se renueva cada cuatro años; y el judicial, cuyo órgano directivo es la Corte Suprema. La subdivisión territorial de Grecia presenta 13 distritos (denominados ‘periferias’, en griego ‘περιφέρειες’), que a su vez están subdivididos en 51 prefecturas. Asimismo, existe una región autónoma, el Monte Athos, que es el único estado monástico del mundo y se encuentra en la península más oriental de Halkidiki. Los principales partidos políticos griegos son la Nueva Democracia (ND), el Movimiento Socialista Panheleno (PASOK), el Partido Comunista de Grecia (KKE), la Coalición de Izquierda Radical y el Partido Ortodoxo Popular (LAOS). El ND de Konstandinos Karamanlis ganó las últimas elecciones parlamentarias, que tuvieron lugar el 16 de septiembre de 2007, mientras que Carolos Papulias resultó ser el ganador de las elecciones presidenciales del 8 de febrero de 2005. Desde entonces, el primer ministro se vio obligado a remodelar su gabinete en varias ocasiones. La última tuvo lugar el pasado 8 de enero, cuando Karamanlis decidió cambiar ocho de sus diecisiete ministros como respuesta a las protestas de diciembre y a las insistentes peticiones de la oposición para que se celebraran elecciones anticipadas.

Los principales representantes del gobierno griego.

Presidente                                            Carolos Papulias
Primer Ministro                                    Konstandinos (Kostas) Karamanlis

Ministerios principales

Interior                                                 Prokopis Pavlopoulos

Asuntos Exteriores                               Theodora Bakoyanni                                     Defensa                                                Evangelos-Vassilios Meimarakis
Economía y Finanzas                            Ioannis Papathanasioous

Otros cargos
Gobernador Banco de Grecia                 Nikos Garganas
Representante ante la OTAN                 Ioannis Mourikis

Grecia entró a formar parte de la OTAN en 1952 y es miembro de la Unión Europea (antes, Comunidad Económica Europea) desde el 1 de enero de 1981. A partir de esta fecha, y en mayor medida desde que adoptó el Euro como moneda oficial, el 1 de enero de 2002, el gobierno griego ha liberalizado progresivamente su economía y reglamentación comercial para adecuar su mercado y así poder competir con los demás países europeos. Durante las últimas décadas, Grecia se enfrentó políticamente con Turquía en varias ocasiones, a causa de antiguas y recientes divergencias para las cuales todavía no se ha encontrado una solución. Entre ellas se pueden mencionar los problemas relativos a los confines marítimos del mar Egeo, a las minorías griegas y ortodoxas que viven en Estambul, y a las minorías turcas musulmanas presentes en la zona occidental de Tracia, además del conflicto de Chipre, donde actualmente coexisten dos gobiernos, el oficial respaldado por Grecia y el de la llamada República Turca del Norte, reconocido por Turquía.

Giulia Bongio

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February 15th 2009

La clasificación de Shanghái para la reforma de la universidad

Hace unos años, los investigadores de la universidad de Jiao-Tong de Shanghái crearon un sistema de clasificación de universidades a nivel internacional. Su objetivo era el de establecer un orden de universidades para facilitar la elección del lugar en donde iban a enviar a sus mejores estudiantes para realizar estudios doctorales avanzados. No fue ninguna sorpresa el hecho de que las universidades estadounidenses se situaran en seguida en los primeros puestos de la lista. La consternación europea aumentó al ver que había muy pocas universidades europeas entre las 200 primeras. Únicamente España y Inglaterra pueden presumir de tener universidades en el “top” de la clasificación.

Un nuevo sistema de clasificación

debería reflejar la diversidad de la

educación europea

La primera reacción fue la de criticar la “clasificación de Shanghái” desde un punto de vista metodológico ya que únicamente tiene en cuenta un número limitado de criterios (la investigación, las publicaciones o los premios Nobel). Por este motivo, la Comisión Europea ha lanzado una licitación para elaborar un nuevo sistema multidimensional de clasificación que tenga en cuenta diversos criterios. Un grupo independiente juzgará en base a unos criterios científicos las universidades, los institutos de investigación y demás centros de educación superior desde el conjunto de sus actividades, tales como la educación (en los 3 ciclos, diplomado, licenciado, doctorado), la investigación, la innovación, la comunicación pública y la internacionalización de sus programas. Esta nueva clasificación –prevista para el 2010– debería reflejar una visión más fiel de la rica diversidad de la educación superior europea frente a la competencia internacional. La “clasificación de Shangai” es por el momento, una de las listas de universidades más conocida a escala mundial. La mala posición europea es un signo de que deben tener lugar algunos cambios para poder sobrevivir a la competencia y seguir manteniendo la competitividad a nivel mundial. Así pues, la clasificación europea debería ser también un instrumento de evaluación de las actividades y del rendimiento de las universidades. Una herramienta para promover la modernización que elevará los retos actuales de los centros europeos. La información será transparente y debería ayudar a las universidades a solucionar los problemas que puedan tener actualmente. El objetivo final es el de aumentar la diversificación en base a los puntos fuertes de cada centro. Además, esta lista de universidades permitirá a los estudiantes de estar más informados al momento de escoger un centro de estudios extranjeros o una disciplina.

(Fuente: Classer les universités européennes pour ‘améliorer leur performance au niveau mondial’, The Euros, 29/01/09)

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February 15th 2009

De Bolonia a Lovanio: las contradicciones de la reforma universitaria

A siete años de la reforma universitaria el coro de críticas es casi unánime: el modelo del 3+2, diplomatura más el postgrado, desafortunadamente no funciona. No todo el mundo sabe que el impulso a la criticada reforma viene del enfrentamiento entre varios países europeos y no exactamente de la Unión Europea. Reconstruyamos por un momento el proceso de Bolonia, que es el origen de la reforma, y analicemos los resultados, con una mirada que parte de dos países con gran tradición académica – Alemania e Italia – que también enmarca los problemas comunes a todos los estados europeos. El 19 de junio de 1999, los 29 ministros de educación europeos se reunieron en Bolonia, la ciudad universitaria por excelencia, para firmar la declaración finalizada para la creación de un espacio europeo de educación superior. Tal reorganización hubiera tenido que conferir mayor transparencia en las diplomaturas a nivel internacional, y mejorar la calidad de la educación y la oferta de los cursos para los estudiantes con la intención de doctorarse más rápidamente y así encontrar una ocupación en un país extranjero.

2010, año de conclusión de la

reforma, no como una meta sino

como un nuevo inicio del camino

Además cada dos años los ministros implicados habrían tenido una conferencia para evaluar los resultados conseguidos y verificar que los acuerdos tomados sean efectivamente respetados. De hecho tras el proceso de Bolonia se tuvo una primera conferencia en Praga en el 2001, una segunda en Berlín en el 2003, una tercera en Bergen y una cuarta en Londres en el 2007, y la próxima se tendrá en breve en Loviano. Prevista para el abril de 2009, la quinta reunión debería consentir a los ministros europeos de educación recapitular sobre los efectos sociales del plan de Bolonia. De otro modo, están todos de acuerdo en considerar la caducidad del mismo en el 2010, año de conclusión de la reforma, no como una meta sino como un nuevo inicio del camino hacia la integración europea. Antes de comenzar con ese planteamiento, se necesitaría rellenar un considerable vacio, o sea una plataforma normativa de la Declaración de Bolonia. De momento no existe algún vínculo legal, ni para los países involucrados, ni entre los propios estados. Aún si la UE desarrolla un rol marginal en el proceso de Bolonia, se espera la realización de una sólida regulación común para aquella que probablemente será la reforma universitaria más importante de todos los tiempos. El mercado de trabajo europeo requiere títulos de estudio que sean aceptados a nivel europeo y entonces la reforma habrá triunfado si se acepta la fiabilidad de las diplomaturas y master, en lugar de limitarse a “escrutar” con preocupación las insuficiencias del sistema de los otros países europeos.

Según un sondeo, la mayor parte de los estudiantes alemanes estarían a favor de las diplomaturas y máster, más allá de un sistema de créditos unificados. Las últimas investigaciones de los consorcios universitarios, que en los varios países europeos conducen sus indagaciones sobre la situación ocupacional de los “licenciados” con diplomatura, atestiguan que: se licencian antes, el total de licenciados ha aumentado, también han aumentado las prácticas y el aprendizaje. Pero concursos, empresas y entidades públicas continúan “suspendiendo” la diplomatura, pidiendo como requisito base la licenciatura del viejo sistema, o el nuevo postgrado. También Umberto Eco, actualmente profesor y Presidente de la Escuela Superior de Estudios Humanísticos de la Universidad de Bolonia, ha intervenido en un debate de Politeia (un centro para la investigación en ética y política) sobre el futuro de la universidad, adjudicando negativamente la diplomatura, porque “se reduce a un súper E.S.O.”. Y de los datos de Alma Laurea, un consorcio universitario italiano, emerge que el 17.9% de stages y aprendizaje para los chicos del 2001, los diplomados pre-reforma, ha subido la cuota a 50.8% para los estudiantes postreforma. No entorpece, por lo tanto, que la mayor parte de los diplomados, que ya está hecho más del 80%, se declarará firmemente a proseguir con los estudios.

Melania Falgiano

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