¿La crisis económica no afecta a Fiat? De verdad, parece que no, vista la gran actividad de estos días de Sergio Marchionne: el CEO de la casa de Turin ha viajado antes a EE.UU. para completar el acuerdo con General Motors, y está ahora ‘atacando’ a Opel (también del grupo GM). El caso de la posible compra del grupo alemán ha desencadenado una serie de reacciones muy fuertes, tanto en el mundo industrial que en lo de la política. Por un lado, muchos - especialmente en Italia - han adulado a Marchionne por su capacidad de relanzar a un grupo que, hace unos años estuvo a punto de quebrar; por otro lado, otros han empezado a defender la “alemanidad” de Opel, mientras muchos italianos disfrutavan de la nueva “conquista” de la casa italiana. Nacionalismos de bajo, bajísimo nivel, que pero han sido suportados por muchos políticos y periodistas. Si Fiat comprará a Opel lo hará porque sus finanzas lo permiten y porque el mercado único europeo y las reglas comunitarias lo permiten, no porque los italianos son mejores que los alemanes! Pero aquí empiezan los problemas: ¿estamos seguros que una unión Fiat-Opel no sea demasiado arriesgada por el mercado de los coches europeo? ¿Un grupo tan fuerte, especialmente en el segmento de los coches pequeños, no podría distorsionar al mercado EU? ¿También se tiene que considerar que los dos principales rivales de Fiat y Opel, las francesas Renault y Citroën, están en grave crisis, y que el grupo italo-aleman podría “comerse” todo el mercado, cosa que no sería posible bajo las condiciones puestas por el las reglas europeas sobre el libre mercado. En fin, no es cierto que Fiat tenga la efectiva capacidad de comprarse tanto a GM que a Opel: según el economista italiano Massimo Mucchetti, hay demasiada euforia por lo que está pasando, y que a Fiat le faltarían 900 millones de Euros para cubrir los reembolsos que la casa italiana tiene que pagar esto año. ¿Y si la crisis va a afectar aún más el mercado de los coches? ¿Y si Fiat no vaya a ser capaz de cobrar las deudas suyas, de GM y de Opel? ¿Entonces qué? ¿Los contribuyentes europeos tendrán que pagar por esto? ¿Y los proyectos, lanzados por Obama, por construir coches no contaminantes?